Redacte párrafos cortos, que contengan entre 2 y 4 oraciones cada uno.
Las Cartas de Ventas largas funcionan bien, pero los párrafos largos no. Use parágrafos cortos, que lo lleven al siguiente punto. No tenga miedo de utilizar frases cortas. Como esta. O esta. ¿Ve lo que quiero decir? Los párrafos cortos mantienen el interés del lector. En cambio los largos producen tensión y, generalmente, el lector se distrae.
Ponga énfasis en los beneficios, no en la apariencia.
Le repito: los lectores quieren la respuesta exacta a sus preguntas, y ellas son: “¿Qué me ofrece esto? ¿Qué necesidad me cubrirá?” Y yo le pregunto: su producto o servicio, ¿será beneficioso para su cliente? Pues entonces, ¡dígalo! No se enfoque solo en los beneficios de su producto o servicio, sino en lo que esos recursos beneficiarán a su lector. Por ejemplo, si usted está vendiendo neumáticos para el automóvil, es probable que tenga una gran variedad; pero, ¿a quién le importa eso? A mí no me interesa su gran selección. Sin embargo, sí me importa llevar a salvo a mis hijas Laura y Nichole, mientras conduzco mi carro. Por lo tanto, en vez de enfocarse en la gran variedad de neumáticos, muéstreme que mis hijas viajarán a salvo, porque usted tiene el neumático que es exactamente el que necesita mi carro. Usted entonces no estará vendiendo neumáticos; usted me estará vendidendo la seguridad para mi familia. Enfóquese en los beneficios, no en las apariencias.
Mantenga al lector interesado.
Algunas Cartas de Ventas parecen manuales que tratan de explicarme cómo realizar una complicada cirugía en mi esposa. Están llenas de palabras y frases que, para entenderlas, tengo que recurrir al diccionario. Solo en el caso de que usted le esté escribiendo a una audiencia muy segmentada, evite utilizar un lenguaje técnico que muchos de ellos no entenderán. Manténgalo simple, empleando palabras, lenguaje e información que sean sencillas de comprender y de seguir.
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